Descripción
La escultura «Hallazgo de Sodoma» es una pieza de una potencia visual extraordinaria, donde la figura humana se desprende de la rigidez para convertirse en una línea pura de expresión dinámica. Esta obra en bronce fundido destaca por su curvatura extrema, capturando un instante de torsión y elevación que sugiere tanto una lucha interna como una liberación sublime.
La maestría del acabado resalta la anatomía con una sutileza orgánica, donde los reflejos de la luz sobre la pátina cálida acentúan cada músculo y la tensión del torso. Montada sobre un pedestal minimalista, la obra parece flotar, enfatizando un equilibrio audaz que cautiva la mirada y define la atmósfera de cualquier entorno profesional o privado.





